Escrito por X.

El que escribe esta guía, ya ha auto experimentado durante un año aproximadamente -en sus propias carnes- el boicot a los productos y servicios de empresas USA, UK y vinculables con las guerras de Afganistán, Irak, lobbies contra el protocolo de Kioto, etc. Y oye!... con cierto éxito aún sintiéndome un poco solo e inseguro!

Eso sí, ha sido más fácil con unos productos que con otros. Y esto es lo que quería comentaros. De esta forma, a lo mejor tendréis las sensaciones vitales un poco más controladas que yo cuando empecé el boicot.

Hay productos y servicios a los que somos más adictos, como la Coca-Cola o las repetitivas películas made in Hollywood. Hay otros productos que consumimos más esporádicamente, como unas bambas Adidas o un teléfono celular Motorola. Algunas sabemos que son marcas norteamericanas como Levis o Texaco, y otras ni idea, como los videos Blockbuster.

Por eso, si realmente estamos de acuerdo con que comprar bienes o servicios de una determinada empresa transnacional es atorgarle poder, primero económico y al final político, entonces tendremos que:


1.- Entrar en el mundo de las empresas transnacionales, conociendo cuáles son las más poderosas, cuáles las mayormente relacionadas con la guerra o con los gobiernos que la promueven, y a cuáles nosotros alimentamos personalmente atorgándoles poder. Recomendamos hacer un estudio personal: escribir una lista de los productos y bienes que cada uno consume y que son vinculables a la guerra y a los actores ofensivos.

2.- Una vez "detectados", sustituirlos por otros productos mejores! Recomendamos los productos locales ante los transnacionales, y los ecológicos ante los contaminantes. También recomendamos el viejo refrán de las "3R" de los ecologistas: Reducir, reutilizar y reciclar.

3.- Hacerlo progresivamente. Somos animales de hábitos; no es fácil desconectarse de golpe de ciertos consumos (el trabajo, los amigos, la familia, nos obligan indirectamente) y por tanto hace falta un pequeño periodo de transición y adaptación, y una negociación en solitario con los que nos rodean (trabajo, familia, amigos) para que no nos obliguen indirectamente a ayudar a estas empresas.

4.- Si tenéis más energía, proponemos que adaptéis la guía o incluso esta web, a vuestras circunstancias locales particulares. Es difícil para nosotros saber cuáles son vuestras características de consumo, pero intuimos que este trabajo hecho os puede servir para hacer diagnósticos similares y encontrar la mejor forma de boicotear.


Todo el material que encontréis en esta web sigue la filosofía anticopyright (o copyleft). Así que os lo podéis copiar todo...

Una vez conseguidos los nuevos hábitos: igual que antes, pero más coherentes. Si somos pocos, será cuestión de dignidad. Si somos miles, debilitaremos la economía de guerra, y a la vez, a la parte más salvaje del capitalismo globalizado.